Relanzando la Política Exterior de la UE

La UE no está lo suficientemente preparada para afrontar crisis de política exterior

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Los eventos recientes en Ucrania y Oriente Medio han puesto de manifiesto lo mal equipada que está la UE para responder a las crisis de política exterior. Mientras la nueva Alta Representante, Federica Mogherini, prepara su comparecencia del lunes que viene para el proceso de audiencias previas a la confirmación de la Comisión, anunciamos la publicación de un nuevo policy brief de ECFR que se titula “Rebooting EU Foreign Policy”. El informe argumenta que ella deberá lidiar no sólo con un mundo en el que el peso de Europa está disminuyendo considerablemente sino con la propia reticencia interna de la UE para afrontar la realidad.

Los autores afirman que esta cultura de la negación se ejemplifica con el mantenimiento de construcciones europeas tales como “política de vecindad”, “socios estratégicos” y “enfoque global”, que se han  convertido en el sustituto de un verdadero pensamiento estratégico y han promovido una complacencia letal sobre la efectividad de las políticas exteriores de la UE.

Esta publicación también describe la disminución de la contribución de los Estados Miembros a la política exterior y de seguridad común y sugiere soluciones para recuperar el compromiso. Asimismo aboga por el establecimiento de una política exterior creíble que incluya los siguientes pasos:

  • Una revisión amplia de la estrategia exterior de la UE
  • Desechar la desacreditada “política de vecindad” y convenir una conferencia regional sobre seguridad, desarrollo y reforma en el Norte de África, y anunciar una inmediata y masiva ayuda europea para combatir el ébola.
  • Prepararse para la escalada rusa en Ucrania (por ejemplo, si se producen crisis de gas en el invierno y/o creando problemas en Balcanes) así como para la desescalada con Moscú, mientras se mantiene la presión rusa sobre Crimea en el ámbito económico y legal.
  • Una estrategia común europea sobre el robo tecnológico y distorsión del comercio con China, compromiso con Pekín sobre Pakistán, África e Irán; y diálogo estratégico con el resto de los poderes asiáticos.
  • Estrechar la relación económica transatlántica, a la vez que divergencia en lo que concierne a la política exterior norteamericana en Oriente Medio, complementando los esfuerzos militares de EEUU en la lucha contra el Estado Islámico, con diplomacia regional y ayuda humanitaria.
  • Una revisión de la moribunda Política Común de Seguridad y Defensa.

El investigador Nick Witney, uno de los coautores de este informe, comenta “La nueva Alta Representante tiene una oportunidad única para iniciar un debate estratégico amplio, y para relanzar la política exterior de la UE. Mientras las relaciones de poder se mueven hacia el este y el sur y el orden internacional occidental es cuestionado, ahora es el momento para reemplazar el pensamiento voluntarista por el estratégico y que el nuevo equipo de Bruselas relance el compromiso con los Estados Miembros para tener una política exterior común digna de ese nombre ”