Reforma y lealtad en el Ejército Popular de Liberación de China

Presentamos un nuevo China Analysis de ECFR sobre las reformas militares en China

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Pekín está llevando a cabo reformas en el Ejército Popular de Liberación y los cambios tienen el objetivo de dar más capacidad a China para proyectar su poder en otros países, así como para fortalecer el control político sobre los militares. Pero existe el riesgo de resistencia a estas reformas. 

En esta edición de China Analysis, que se titula Xi’s army: Reform and loyalty in the PLA, los expertos aseguran que la principal motivación de los líderes chinos es mantener el control político sobre el Ejército Popular de Liberación (ELP). El establecimiento de nuevas instituciones de gobierno le da incluso más control al Partido Comunista sobre el EPL. De hecho, la obsesión con el control político alimenta los argumentos de aquellos que piensan que Xi Jinping se ha topado con una coalición de rivales liderados por Bo Xilai y Zhou Yongkang, con apoyo desde dentro del EPL. 

Operacionalmente, las reformas del EPL disminuyen la prolongada dominación de las fuerzas terrestres en las fuerzas armadas chinas, al asignarles el mismo rango que a las fuerzas aéreas y a la marina. Las operaciones conjuntas son un elemento clave en esta modernización militar, y la Marina, la Fuerza Aérea, el Cuerpo de Artillería, y las unidades de guerra electrónica están ganando importancia estratégica, debido a las prioridades marítimas de seguridad nacional china en el este asiático y la nueva ambición por proteger sus “intereses en ultramar”. Fuentes chinas señalan algunas áreas de debilidad operacional y vulnerabilidad. La inteligencia, la vigilancia y el sondeo de fuerzas extranjeras próximas a aguas chinas siguen preocupando, lo cual explica en parte la construcción de islas artificiales e instalaciones de radar en las zonas disputadas del Mar de la China Meridional. 

Estas fuentes también argumentan en este informe que existen posibles bloqueos, relacionados con intereses políticos y la propia inercia burocrática. Bajo el presidente Xi Jinping, los juramentos públicos de lealtad de oficiales de alto rango en la prensa se han convertido en una práctica rutinaria. Sin embargo, la lealtad no siempre se premia, como demuestra la inesperada renuncia del general Liu Yuan, un prominente aliado de Xi Jinping. Liu se fraguó númerosos enemigos en el ELP como actor prominente en la campaña anticorrupción, y Xi, en un compromiso, tuvo que dejarle ir para poder avanzar con sus reformas. 

Lea la publicación original en inglés aquí.