Rusia en 2030: una historia de sueños de gran potencia con pequeñas guerras victoriosas

¿Cuál es el futuro de las relaciones entre Europa y Rusia a medio y largo plazo?

ECFR Alumni · Director of the Wider Europe Programme
Senior Policy Fellow
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El futuro de las relaciones entre Europa y Rusia parece poco prometedor. El Kremlin sigue una estrategia de política exterior cada vez más agresiva para reafirmarse como gran potencia a nivel global y distraer sobre las dificultades económicas domésticas. Europa no puede arreglar Rusia, pero puede influir y disminuir el riesgo de conflicto a gran escala.

El deseo de Moscú es establecerse como una gran potencia y ganar legitimidad doméstica ahora que no puede prometer mejores condiciones de vida para sus ciudadanos. En la nueva publicación de ECFR “Russia 2030: A story of great power dreams and small victorious wars” se analiza cómo puede ser la Rusia y el resto de vecinos orientales europeos dentro de 14 años. El informe describe las tendencias que se desarrollarán en la región, los eventos que podrían descarriar el progreso en estos países y sugiere una respuesta desde la UE.

Argumenta que Rusia será más dada a utilizar la fuerza mientras más modernice sus fuerzas armadas, y saca conclusiones de los eventos recientes en el campo de batalla. Rusia no quiere una confrontación directa con Occidente, pero un mal cálculo podría desembocar en un conflicto importante. Ya ha habido malos cálculos, como el problema de Rusia en Donbas tras esperar más apoyo popular en la región.

Un precio del petróleo inestable, un atolladero en Siria, reformas en Ucrania o un fracaso ruso en sus aventuras foráneas podrían cambiar las reglas del juego, ya sea provocando un escarmiento y retirada ruso o una escalada en la agresividad. Europa puede reducir los riesgos haciendo que las relaciones sean más predecibles, mejorando las comunicaciones, y aumentando los costes de las aventuras de ultramar rusas.

Los principales objetivos rusos para los años venideros estarán en Europa oriental, en concreto Ucrania y Georgia. Europa debería apoyar a estos países, así como las reformas. 

En los próximos años, los principales objetivos de Rusia estarán en Europa del Este, particularmente Ucrania y Georgia. Europa debería apoyar a estos países frente a la presión rusa y promover sus reformas internas, incluso mediante la potencial expansión de los Acuerdos de Asociación. Sin embargo, debería reconocerse que los objetivos de esta Asociación chocan inevitablemente con los de Moscú, y que lo mejor que puede esperarse a medio plazo es una coexistencia pacífica y una relación más predecible.