¿Qué ocurrirá con el este de Ucrania?

El estancamiento del conflicto en Ucrania es solo algo temporal

Senior Policy Fellow
Senior Policy Fellow
Full text available in English

Europa necesita una estrategia más clara y unificada para promover un acuerdo diplomático si Ucrania quiere evitar convertirse en un conflicto congelado, según “What will happen with Eastern Ukraine?“, un nuevo informe de ECFR que escriben los investigadores Kadri Liik y Andrew Wilson.

El objetivo principal de la Unión Europea debe ser el regreso del Donbás a Ucrania por la aplicación de los acuerdos de Minsk, y la UE puede ayudar a prevenir que Moscú controle las opciones geopolíticas de Kiev convirtiendo el impacto de las sanciones en una herramienta diplomática. Con el alto al fuego en el este de Ucrania al borde del colapso, su statu quo es inestable y puede conducir a una escalada del conflicto. Hay cuatro futuros escenarios y potenciales resultados:

  • Que Donetsk y Luhansk vuelven a estar bajo el control de Ucrania tras un periodo de transición sin derecho de veto sobre Kiev. La mejor situación para esto sería la aplicación de los acuerdos de Minsk. Crimea permanecería como  un asunto sin resolver pero permitiría la independencia ucraniana a través de reformas económicas y políticas. Es poco probable que esto suceda a través de un repentino avance diplomático, y no parece que Ucrania vaya a intentar lograrlo por la vía militar.
  • Un conflicto congelado pero “aislado” que permitiría la creación de un enclave con fronteras vigiladas y controladas, pero sin un acuerdo con una hoja de ruta para el retorno de los territorios. La UE podría solicitar un mandato para una misión del control de las fronteras o se podría ampliar la misión actual de la OSCE. Ni Rusia ni Ucrania quieren esta opción, pero ambas podrían aceptarla como un mal menor.
  • Rusia conquistando más tierras, intentando dominar toda o la mayoría de la “Novorossiya” – todo el este y el sur de Ucrania. Para prevenir esta posibilidad, Europa debería usar la fuerza disuasiva de las sanciones y la amenaza de otras futuras, manteniendo abierta la opción de diálogo.
  • Federalización, en la que las regiones del Este se devolverían a Ucrania pero permanecerían bajo en control de facto de Moscú. Esto permitiría que Moscú pudiese influir las decisiones sobre Kiev, dificultar las reformas domésticas políticas y económicas necesarias e impedir el desarrollo de las relaciones de Ucrania con la UE y la OTAN.

En conclusión, el retorno del Donbás a Ucrania según lo previsto por los acuerdos de Minsk (escenario 1) debería seguir siendo la demanda y objetivo principal de la UE. Europa debería prepararse para el caso de que se convierta en un conflicto congelado (escenario 2) a la vez que se asegure que el conflicto es “aislado”, para evitar el caos en una Ucrania controlada por Rusia (escenario 4). La habilidad de Kiev de reformar y crear un gobierno basado en la ley sigue siendo crucial. Los Estados miembros de la UE necesitarán permanecer unidos, interesados, y potencialmente dispuestos a comprometerse a misiones fronterizas importantes si Kiev puede tener alguna oportunidad de resolver el caos en el este de Ucrania.