La política de diferenciación y el impulso del proceso de paz entre Israel y Palestina

Europa y sus Estados miembros deben acelerar los esfuerzos para "diferenciar" entre el internacionalmente reconocido estado de Israel y sus asentamientos

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Renovado enfoque de “diferenciación”, una de las pocas esperanzas para salvar la solución de los dos estados

Europa y sus Estados miembros deben acelerar los esfuerzos para “diferenciar” entre el internacionalmente reconocido estado de Israel y sus asentamientos ilegales en territorio palestino. Esto representa una de las pocas esperanzas que quedan para salvar la solución de los dos estados, y es esencial para proteger la integridad y la eficacia del propio ordenamiento jurídico de Europa, según un nuevo informe del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.

El próximo año marcará el 50 aniversario de la ocupación del territorio palestino por parte de Israel y del lanzamiento de su proyecto de asentamientos, que se describe en el informe como “la mayor y más inmediata amenaza para la viabilidad de la solución de los dos estados”. La falta de cualquier horizonte político real para poner fin al conflicto 20 años después del inicio del proceso de paz de Oslo indica el fracaso del enfoque de Europa en el conflicto hasta el momento.

Este enfoque se ha basado tradicionalmente en proporcionar incentivos a Israel, como la propuesta en 2013 de una Asociación Privilegiada Especial (Special Privileged Partnership), para adoptar medidas positivas hacia los palestinos. Pero lejos de promover esperanzas de paz, estos incentivos sin condiciones sólo han demostrado a Israel que puede ampliar su anexión del territorio palestino con impunidad.

En lugar de ello, Europa tiene que introducir más elementos disuasorios en sus relaciones con Israel a fin de desalentar la actividad de los asentamientos, y con la 'diferenciación', cuenta con una herramienta legal ya preparada para hacer justamente eso.

La diferenciación hace referencia a las acciones de la UE y sus Estados miembros de excluir a las entidades ligadas a los asentamientos de sus relaciones bilaterales con Israel – un requisito legal que cuenta con un amplio apoyo entre las instituciones de la UE y los Estados miembros, pero en el que el progreso ha sido muy lento.

Esto es, en parte, debido a los esfuerzos israelíes para interrumpir la política de la UE, como se demostró en enero de 2016 cuando Israel logró cooptar a Grecia, Polonia, Bulgaria y Hungría para moderar el lenguaje de los eurodiputados en las conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores, que se debió al avance del proceso de diferenciación. Durante 14 años, el lobby israelí en los Países Bajos también logró retrasar la reducción de los pagos de pensiones a los ciudadanos holandeses que residen en los asentamientos, a pesar de que la decisión fue anunciada en 2002.

Como tal, profundizar en la diferenciación debería comenzar con la mejora de la cohesión europea mediante la articulación de la necesidad legal que lo impulsa, apreciando la buena política que resulta, y para contra argumentar efectivamente la campaña de desinformación de Israel. Europa debe desarrollar una estrategia de comunicación determinante para explicar sus acciones al público israelí, y plantear los riesgos a largo plazo que la ocupación y anexión prolongada de Israel tendrán sobre las relaciones bilaterales de Israel.

Más allá de los mensajes, Europa debe acelerar el proceso de diferenciación asegurando la correcta, completa y eficaz implementación de la legislación de la UE y sus estados miembros. Los Estados miembros también deben hacer más para aumentar la conciencia de los riesgos legales, financieros y de reputación para las empresas europeas involucradas en las actividades de asentamiento, incluyendo aquellas que implican al sector bancario de Israel.