China y Rusia: Jugando con Occidente

Los ejercicios navales conjuntos llevados a cabo por Rusia y China en septiembre de este año enfatizaron la creciente cooperación entre los dos países

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Los ejercicios navales conjuntos llevados a cabo por Rusia y China en septiembre de este año enfatizaron la creciente cooperación entre los dos países en materia de política exterior. Pero es poco probable que la relación evolucione hacia una alianza completa en un futuro próximo, según un nuevo informe de ECFR.

China y Rusia: Jugando con Occidente describe varios pasos dados hacia una colaboración entre China y Rusia en los últimos años. En junio de 2016 los dos firmaron una ‘declaración conjunta para reforzar la estabilidad global estratégica’. En octubre, a los participantes rusos se les concedió estatus privilegiado en el Xiangshan Forum, la principal conferencia de seguridad de Beijing; y en 2015 el presidente Putin y el presidente Xi realizaron visitas reciprocas a desfiles militares en Beijing y Moscú.

La relación se fundamenta tanto en economía – China es el socio comercial más importante de Rusia y Rusia está entre los primeros diez de China – como en geopolítica. Mathieu Duchâtel, Senior Policy Fellow de ECFR, argumenta que,

“La clave del actual reacercamiento es la cada vez más similar percepción de China y Rusia del estado de las relaciones internacionales – incluyendo una hostilidad compartida hacia Estados Unidos”.

Esta es una opinión compartida también por comentaristas chinos como Zhao Huasheng, quien alabó a Rusia por resistir la ‘hegemonía internacional’. A pesar de esta perspectiva compartida, China tiene fuertes reservas sobre una alianza con Rusia.

Zhao subrayó que ha existido muy poco apoyo proveniente de ninguno de estos países en las aventuras militares del otro en Ucrania o en el Mar del Sur de China. Y Chen Yu apunta que el comercio ruso con Europa aún sobrepasa su comercio con China por una ratio de 4 a 1 – el esperado ‘remplazo estratégico’ simplemente no se ha dado. Finalmente, Fu Ying apunta hacia las lecciones de historia de los policymakers chinos, decepcionados por los giros de Rusia después de los tratados de alianza sino-rusos de 1896, 1945 y 1950.

A pesar de los impedimentos a una alianza sino-rusa, François Godement, director del programa Asia y China de ECFR, hace una advertencia a los observadores occidentales:

 “El propio deterioro de las alianzas occidentales crea oportunidades para una convergencia estratégica libre de riesgos entre Rusia y China en una lista de cuestiones que va en aumento – desde el rechazo del derecho internacional a la oposición a la ONU. No será una alianza; pero, ¿estamos seguros de que las alianzas occidentales durarán para siempre?