Superando el bloqueo en Naciones Unidas: un papel más fuerte para Alemania

Europa debe extraer lecciones de las negociaciones E3+3 con Irán y potenciar el papel de Alemania en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para combatir la

Senior Policy Fellow
Full text available in English
Also available in
 

Europa debe extraer lecciones de las negociaciones E3+3 con Irán y potenciar el papel de Alemania en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para combatir la estrategia de bloqueo rusa. El nuevo informe de ECFR, ‘Bursting the UN bubble: how to counter Russia in the Security Council”, del investigador asociado Richard Gowan, señala que los Estados Miembros de la UE y los EEUU han invertido grandes cantidades de capital político a un ritmo creciente en las Naciones Unidas, al tiempo que Rusia activamente y China con su pasividad han obstruido la actuaciones de Naciones Unidas en ámbitos clave para el Consejo de Seguridad.

El autor argumenta que tanto la UE como los EEUU deben continuar con su compromiso con Naciones Unidas, habiendo habido algunos progresos en crisis secundarias. El Consejo puede operar además como un foro de acercamiento con Rusia y China. Sin embargo, la eficaz estrategia rusa de confusión ha evitado significativas intervenciones de Naciones Unidas en asuntos globales importantes como Siria o Ucrania.

Para romper este bloqueo, Gowan sugiere que el equilibrio de poder existente actualmente en este organismo internacional tenga un alineamiento con la realidad exterior, sobre todo incrementando el papel de Alemania en Naciones Unidas. Las negociaciones E3+3 con Irán pueden servir como ejemplo de un mayor compromiso alemán y una señal para Moscú y Pekín de que los juegos diplomáticos en las Naciones Unidas pueden poner en riesgo su relación europea más importante.

El autor comenta que “tras cuatro años de debates y estancamientos sobre Siria, el Consejo de Seguridad no parece tener, a corto plazo, una propuesta de solución a los problemas con Moscú y Pekín. Pero en vez de tirar la toalla, los miembros de la UE y los EEUU han duplicado su inversión política en la organización”. “Esto tiene sentido, pues los estados miembros de la UE están instintivamente comprometidos con un “multilateralismo eficaz”, trabajando a través de las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad como un canal potente para continuar la cooperación con Moscú”.

Tambien afirma que “sin embargo, la UE debe reconocer que promover sus intereses a través de los cauces de las Naciones Unidas puede tener repercusiones. Si los poderes europeos quieres preservar las Naciones Unidas como un fórum para abordar las amenazas de seguridad globales y tratar las relaciones entre grandes potencias, deben asegurar que no dejan a Rusia sentar las bases para afrontar futuras crisis”. “Para contrarrestar la “rusificación” del Consejo de Seguridad, la UE debe potenciar una coordinación más estrecha de Alemania con los otros dos miembros europeos permanentes del Consejo de Seguridad, Francia y Reino Unido, siguiendo el modelo E3+3 de las negociaciones con Irán”.