Peligro en Alta Mar: Desafíos a la Seguridad del Este Asiático

Las disputas diplomáticas y territoriales en el Mar del Sur de China

ECFR Alumni · Council Member & Former Senior Advisor to the Asia & China programme
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La Unión Europea y sus Estados Miembros tienen demasiado que perder de un conflicto marítimo en el este de Asia como para mantenerse en la posición de cautos observadores.

El nuevo policy brief de ECFR “Danger on the High Seas: An East Asian Security Challenge”, escrito por el ex embajador alemán en Beijing y Tokio, Volker Stanzel, explora los factores que han precipitado las disputas diplomáticas y territoriales en los mares del sur y el este de China. Subraya en particular la combinación entre la competición entre Estados Unidos y China y el comportamiento asertivo e impredecible de Beijing en la región.

Stanzel argumenta que, aunque los Estados Miembros de la UE tienen grandes intereses comerciales y de seguridad en la resolución de estas disputas, Europa tiene poco poder blando en la región. Marginada por las rivalidades de China, Estados Unidos y otros actores regionales que se desarrollan en el ámbito del hard power, y distraída con las crisis en su vecindad inmediata, Europa ha sido prácticamente un espectador.

Si bien una militarización de la política europea en Asia no es ni factible ni deseable, Stanzel aboga por un rol mayor de Europa en ayudar a reducir el riesgo de un conflicto abierto. Recomienda que el Servicio Europeo de Acción Exterior lleve a cabo un análisis riguroso de las posibles políticas que puedan llevarse a cabo en la región y decida si la UE está dispuesta a cumplir sus compromisos de ofrecer apoyo diplomático.

Los Estados Miembros deberían usar sus lazos de cooperación económica con China para enfatizar la importancia de sus posiciones sobre el respeto al Derecho Internacional y, en términos más generales, expandir su cooperación con otros socios asiáticos. Este es el caso especialmente de aquellos países cuyas visiones se acercan más a las europeas, como Japón.

Volker Stanzel afirma que: 

«El este y el sudeste asiático es la región del mundo con mayor número de disputas internacionales sin resolver. Algunas de ellas son tan volátiles que la posibilidad de un enfrentamiento armado no puede ser descartada. Los ensayos recientes de Corea del Norte con bombas de hidrógeno son prueba de la fragilidad regional

«Europa tiene importantes intereses en estas disputas que no solo amenazan con desencadenar un conflicto mayor, sino también comprometer el orden del Estado de derecho en el ámbito internacional. Ambas amenazas pondrían en riesgo la prosperidad de la UE, que depende del comercio y la inversión en Asia. Europa entiende la necesidad de comprometerse con la seguridad de la región, pero las declaraciones firmes aún no han sido traducidas en acciones

«La UE debe ir más allá de la generalidad de que Asia es volátil. Necesita examinar las especificidades de cada conflicto potencial, y evaluar los puntos en que la Unión Europea tiene recursos y poder para ejercer una influencia positiva en los acontecimientos y minimizar las amenazas a la estabilidad regional. La política que necesita desarrollar a partir de ello deberá reconocer que la rivalidad entre Estados Unidos y China está en el núcleo de las tres disputas