La geoeconomía de lo digital

La revolución digital ha desatado una batalla geoeconómica, un nuevo «Gran Juego» de impredecibles consecuencias

La revolución digital ha desatado una batalla geoeconómica. Algunos países, sectores económicos y empresas toman posiciones para hincar el diente a los beneficios generados por esta revolución, mientras otros están abocados  a soportar grandes pérdidas. Se baraja de nuevo y se vuelven a repartir las cartas, lo que alterará sin duda la distribución del poder global. La lógica de mercado sigue rigiendo el campo de batalla en que se libra la guerra entre los legisladores y las grandes multinacionales especialistas en ingeniería fiscal, en la que también plantan cara los sectores económicos y profesionales en peligro de desaparecer

Las grandes potencias son ya capaces de apreciar la importancia de internet como entorno de competencia, colaboración y enfrentamiento geopolítico. Los libertarios ideólogos de internet soñaron con una red de redes ajena a la política, de la que todo el mundo pudiese obtener provecho, pero hoy día internet es pasto de la política más tradicional. Estos conflictos toman diversas formas, desde el robo de propiedad intelectual hasta los ataques distribuidos de denegación de servicio (DDOS por sus siglas en inglés), pasando por el uso de virus informáticos como armas o la demanda de establecer un órgano regulador de internet a nivel global.

Estamos embarcados en un nuevo «Gran Juego», término utilizado originalmente para describir la gran rivalidad existente en el siglo XIX entre los imperios Ruso y Británico por el control de Asia y que hoy día se aplica en sentido general a las maniobras geopolíticas de naciones o regiones que buscan poder e influencia en determinada área. Hoy día, el Gran Juego se juega en el tablero digital.

La versión original del artículo en inglés está disponible en el libro de ECFR “Connectivity Wars“, publicada en enero de 2016. Traducción de Miguel Marqués.