El nuevo desorden europeo

La UE no debe esperar lograr la transformación de Rusia, pero debe ser consciente del precio de su potencial aislamiento

Chairman of the Centre for Liberal Strategies

The new European disorder is also available in English.

La anexión de Crimea ha supuesto el fin del orden europeo tras la Guerra Fría, pero no la vuelta de esta guerra. Moscú y Occidente enfrentaban entonces su visión del mundo; el conflicto actual entre Rusia y la UE reside en quién de ambos puede lidiar con el mundo real. La UE debe enfrentarse a la cruda realidad. Su orden posmoderno no funcionará tan fácilmente en el continente, menos aún en el mundo entero; y debe aceptar también que ha fracasado a la hora de comprender la Rusia postsoviética.

Europa no va a poder modelar a Rusia a su imagen y semejanza, y por ello la UE debería concentrar sus energías transformadoras en la consolidación de su propio espacio político, que ahora incluye también a Ucrania y Moldavia. Pero también debe asumir que la política de sanciones no es una solución a largo plazo: Europa se arriesga a un mayor aislacionismo ruso, a que el país se sienta tentado de entrar en una carrera militar en vez de económica, a daños en el comercio de Occidente con Rusia y a que otros poderes no alineados se opongan a las sanciones para protegerse a sí mismos.

En la nueva publicación de ECFR El nuevo desorden europeo que escriben Mark Leonard e Ivan Krastev, se busca la vía para que Europa potencie el desarrollo de una Rusia con la que la UE pueda convivir y los autores ponen de modelo la relación de Estados Unidos con China,  dos regiones que evolucionan al mismo tiempo y se relacionan entre sí con unas líneas rojas bien demarcadas. El informe propone una hoja de ruta para revitalizar las relaciones con Rusia:

  • Mantener la OTAN como garante creíble de la integridad territorial de los Estados miembros.
  • Repensar la visión estratégica de la UE con el fin de fortalecer y proteger su orden posmoderno, basado en la naturaleza liberal del proyecto europeo.
  • Promover las relaciones con la Unión Económica Euroasiática con el fin de reconocer el derecho de Rusia a tener un proceso de integración propio.

El director de ECFR, Mark Leonard, afirma que “aunque la UE ha hecho un mejor trabajo con esta crisis de lo que sus críticos vayan a reconocer, las sanciones contra Rusia son un instrumento, no una estrategia. Ucrania supone el mayor desorden en Europa desde la disolución de Yugoslavia, pero la UE no parece tener un plan para traer el orden al desorden que ha supuesto la crisis de Crimea”.

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