ECFR analiza en los medios la crisis en Ucrania

Los medios españoles recogen los análisis sobre la crisis en Ucrania de los expertos de ECFR. José Ignacio Torreblanca en EL PAÍS, Francisco de Borja Lasheras en LA RAZÓN, Andrew Wilson en LA VANGUARDIA y Stefan Meister en EL DIARIO.

Los expertos de ECFR están analizando la crisis en Ucrania en los principales medios españoles. Aquí te presentamos un resumen de los mismos:

La Unión Europea está haciendo todo lo posible para no enfrentarse con Vladímir Putin, apunta José Ignacio Torreblanca en El País. En la crisis de Ucrania y Crimea Putin ha demostrado que él tiene una lógica impecable y cristalina: “Esto es mío y si lo tocas te aplasto”. Pero lo cierto es que si la UE ha excitado los instintos geopolíticos de Putin, ha sido muy a su pesar suyo.

Por otra parte, esta crisis podría revivir la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) como marco para la prevención y resolución de conflictos en la Europa no comunitaria, señala Francisco de Borja Lasheras en El Mundo, aunque se trata de una opción llena de dilemas. En el lado de las ventajas, la OSCE tiene la experiencia en el terreno y la imparcialidad de la que carece la UE y la OTAN. El problema es que en la OSCE casi nada se mueve sin que los rusos quieran. Y a la Rusia de Putin no le gusta que le humillen, afirma Andrew Wilson en El País. Por lo que para los habitantes de Crimea el mero hecho de sobrevivir a los próximos días va a ser difícil.

El mismo Wilson explica en La Vanguardia que Putin espera que el nuevo gobierno fracase, sea por perder Crimea o por un derrumbe económico. Pero el proyecto favorito del presidente ruso, la Unión Euroasiática, puede verse amenazado. Lo cierto es que se trata de una aventura muy arriesgada para Rusia, una vez que los costes de intervenir comienzan a acumularse. 

Para los europeos, la cuestión ahora es saber si las sanciones lograrán detener a Putin, según reconoce Stefan Meister en Eldiario.es. En este sentido, la UE tiene que responder de forma diferente a lo que hizo en el conflicto de Georgia. Para que las sanciones sean realmente dolorosas, deberían suponer la congelación de relaciones económicas, inversiones e importaciones de energía. Si la UE no está dispuesta a adoptar sanciones graves, su credibilidad quedará debilitada.