Debate on Spain’s Foreign Policy

A piece in Spanish, giving a bipartisan assessment of Zapatero's foreign and European policy and the challenges for the Spanish presidency

A lively debate about the Spanish Foreign Policy is ongoing in a crucial time for Spain, less than three months remaining before it takes over the EU Presidency. Follow up chronologically this discussion over the Spain’s virtues and flaws in the international arena and its position in the world.

 

DIFFERENTIAL DIAGNOSIS, FOREIGN POLICY

Published in Foreign Policy, Spanish Edition

June-July 2009 (p. 28-36)

TO: JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO

FROM: JOSÉ MARÍA DE AREILZA & JOSÉ IGNACIO TORREBLANCA

“Dear Mr. President, have you thought about the foreign policy legacy you will leave behind? What will it be? Unless you go on to enjoy a third term, your time in office will amount to eight years, long enough to make your mark. What would you like to be remembered for, inside and outside of Spain? Is there anything of which you feel especially proud? In the future, people will talk about the withdrawal of troops from Iraq as a key moment in Spanish foreign policy under you. But, what will remain? The Alliance of Civilizations? The substantial increase in development assistance? The refusal to recognise Kosovo? With less than three years remaining before your second term comes to an end, we think that this is a good time to take stock, both in terms of policy content and coherence, as well as to modestly offer some ideas”.

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DIAGNOSIS & FOREIGN POLICY

Published in Política Exterior, No. 131

September-October 2009

TO: JOSÉ MARÍA DE AREILZA & JOSÉ IGNACIO TORREBLANCA

FROM: MIGUEL ÁNGEL MORATINOS

“We have the objectives, strategic planning, resources and will to influence and cooperate in the challenges and demands of the twenty first century”.

Click here to read some excerpts of the Spanish Foreign Minister’s answer to José María Areilza and José Ignacio Torreblanca’s analysis of the position of Spain in the world.

 

POLEMIC DIAGNOSIS

Published in Foreign Policy, Spanish Edition

August-September 2009

(Only available in Spanish)

TO: MIGUEL ÁNGEL MORATINOS

FROM: JOSÉ MARÍA DE AREILZA & JOSÉ IGNACIO TORREBLANCA

“Huelga recordar que en una democracia no es el poder el que establece las credenciales de quienes han de criticarle ni puede elegir a aquellos que pueden hacerlo y a los que  no. Puede que en la contienda política la verdad que enarbola un partido sea el punto de partida de los debates, pero en un debate de ideas las reglas del juego son otras: no sólo se da por hecho que nadie está en posesión de toda la verdad, sino que se entiende que ésta sólo pueda ser (parcialmente) alcanzada mediante el contraste sucesivo de datos y argumentos razonados”.

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ARREMÁNGUESE EN POLÍTICA EXTERIOR, SEÑOR PRESIDENTE

Por José María de Areizla y José Ignacio Torreblanca

Una versión extensa de este artículo fue incicialmente en la edición de Junio-Julio de 2009 de Foreign Policy en Español

Esta versión fue publicada en ABC el 13 de julio de 2009

Señor presidente, es usted un europeísta convencido; pero, ¿qué huella dejará en la Unión Europea? ¿Habrá alguna política o iniciativa con la que se le asocie para siempre? Si se define el éxito como la capacidad de lograr los objetivos que uno se ha propuesto (no los que los demás nos asignen) y dejamos a un lado los gustos personales, queda claro que González y Aznar tuvieron bastante éxito: se marcaron unas metas y, en gran medida, las lograron. Usted también tiene una serie de objetivos, aunque pensamos que hasta la fecha no ha logrado completarlos de forma satisfactoria, por lo que le sugerimos que los revise y, eventualmente, los cambie o los reoriente. El primero de ellos ha sido el europeo. Ahora tiene una buena oportunidad: la presidencia europea del primer semestre de 2010 tendrá lugar en un momento crucial.

El problema es que su programa para esa cita contiene numerosas propuestas de actuación en muchos ámbitos distintos, pero se echa de menos su impronta personal. Dice usted que quiere hacer una «presidencia transformadora», no técnica. Pero tal y como está, el plan parece más bien la suma de las ideas y demandas de muchos departamentos y actores, pero no el producto de una visión de conjunto ordenada y clara. Una de sus grandes iniciativas ha sido la Alianza de Civilizaciones. Más allá de los problemas conceptuales y de diseño que se han señalado a menudo, el hecho es que la llegada de Obama a la Casa Blanca ha tenido un impacto notable sobre esta iniciativa. Washington ha demostrado que puede hablar en directo al mundo musulmán y trasladar los mensajes adecuados, lo que tiende a dejar el papel de España en un segundo plano. Por último, usted ha mostrado una clara inclinación por el multilateralismo, es decir por la ONU, incluso llevando al extremo una fe en el derecho internacional que no consideramos justificada.

Nuestro diagnóstico parte de una idea muy simple: el qué depende del cómo. Es decir, que gran parte de los problemas de definición tienen relación con el cómo se hace la política exterior. La democracia española tiene ya algunos años de experiencia internacional en un contexto multilateral y europeo y su posición en el mundo es lo bastante importante como para que los ciudadanos del país puedan conocer de primera mano cuáles son los objetivos de la acción exterior. España no cuenta con los medios necesarios para alcanzar objetivos ambiciosos. Nada se conseguirá sin un Ministerio de Asuntos Exteriores reforzado, no sólo con dinero para cooperación. Debe poder coordinar al resto de los ministerios con más eficacia. Su compromiso personal es imprescindible. El jefe del Gobierno en cualquier país europeo debe dedicar la mitad de su agenda a los asuntos europeos e internacionales, algo que se echa de menos en suelo español. Si quiere conseguir resultados en estos próximos tres años, debe hacer una apuesta personal fuerte por estos temas, incluir en su uso intensivo del móvil a líderes europeos e internacionales, dedicarle mucho tiempo a la lectura de informes, y pasar horas y horas tratando y conversando con sus colegas de otros países. Debe pasar del ser al estar, es decir, además de ser una referencia ideológica para la izquierda de otros países, incluso un icono, debe aspirar a estar como interlocutor obligatorio y fiable en los grandes debates de gobernanza mundial. Su ministro de Exteriores es un sherpa, alguien que le ayuda a subir a las cumbres, pero que no subirá por usted: la dedicación y el sacrificio son parte del juego. Los presidentes son hoy insustituibles.

La presidencia española de 2010 está a punto de comenzar y todo indica que tendrá lugar en un momento difícil. La Europa a 27 no funciona en política exterior. Pero la solución no estriba en, como hacen usted y otros Estados miembros, volver al bilateralismo, buscando relaciones privilegiadas con Rusia, China o EE UU. Debe apostar a fondo porque el Servicio Europeo de Acción Exterior nazca lo más pronto posible. Y, si el Tratado de Lisboa fracasa otra vez en Irlanda, le recomendamos que piense desde ya en promover un tratado de política exterior europea que permita que los Estados que quieran se integren más. Aproveche la presidencia de 2010 para equilibrar su papel en los Balcanes. Pese a lo que parece pensar, no hay paralelismo alguno entre Serbia y España, así que no derroche simpatía innecesaria. De hecho, el año que viene, cuando se plantee la entrada de Croacia y de Serbia en la UE, será el mejor momento de reconocer con iguales dosis de pragmatismo y europeísmo a Kosovo. Si no quiere que sea un precedente para el caso español, no lo cree usted mismo con una posición excéntrica.

Con el nuevo presidente de EE .UU. sea auténtico, no intente agradarle y plantéele su propia visión del mundo. ¿No le gusta cómo lleva la OTAN las relaciones con Rusia? Dígaselo. Seguramente le prestará atención. La Alianza necesita muchos cambios; intente liderarlos. Barack Obama escucha muy bien y no es nada superficial. No tiene la conexión personal de Clinton con el Viejo Continente y no espera mucho de este lado del Atlántico, pero está dispuesto a ser muy amable y a hacernos sentir muy bien. Usted ha dicho que «España no es partidaria, ni lo va a ser, de incrementar las tropas en Afganistán». Es una afirmación que no tiene mucho sentido. Pero, si esa es de verdad su filosofía, debe ser coherente y retirarse y buscar un escenario de despliegue alternativo. En Afganistán, o estamos por un interés nacional directo (si percibimos una amenaza directa a nuestra seguridad, léase Atocha) o por nuestros compromisos internacionales. En ambos casos, la política debe ser racional y las tropas deben aumentarse o reducirse en función de los objetivos.

En Iberoamérica, después de cinco años de política exterior bajo su gobierno, la pregunta todavía es: ¿a quién apoyamos? América Latina está tan partida por la mitad que se parece mucho a España en los 70. En su lucha por la modernización económica, política y social, unos han caído en el dogmatismo, otros han salido adelante con pragmatismo. Obama ha despojado de un solo plumazo a los populistas de toda su retórica antiamericana. El siguiente paso debe darlo España. Promueva que PP y PSOE hagan en América Latina lo que las fundaciones alemanas hicieron en la España de los 70. En Cuba, manténgase cerca de tres sectores clave, el Ejército, la Iglesia y la disidencia, y prepare con otros países iberoamericanos una «transición latina», basada en la mayoría moderada y en la reconciliación de las dos mitades del país. Le resultará difícil aceptar esto, pero, a pesar de que el ministro Moratinos es uno de los grandes especialistas mundiales en el tema, le recomendamos que se olvide de Oriente Medio, del Proceso de Barcelona y de la Unión por el Mediterráneo. Son demasiados años de fracasos bilaterales europeos como para no haber aprendido la lección de que sólo mediante una UE fuerte habrá una política fuerte en la región. En Oriente Medio, los intereses de España son indistinguibles de los intereses de Europa, así que el trabajo tiene que consistir en reforzar la política europea.

 

DIAGNOSIS Y POLÍTICA EXTERIOR

Por Miguel Ángel Moratinos

El ministro de Asuntos Exteriores, el señor Miguel Ángel Moratinos, replica al artículo escrito por José María de Areilza y José Ignacio Torreblanca en la revista Política Exterior, No. 131, Septiembre-Octubre de 2009. Haz click en el siguiente enlace para leer la réplica completa:

http://www.maec.es/es/MenuPpal/Actualidad/Declaracionesydiscursos/Documents/POLITICA_EXTERIOR_sep_oct_2009.pdf

 

POLÉMICO DIAGNÓSTICO

Por José Ignacio Torreblanca and José María de Areilza

Tras el debate generado por el artículo DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL, POLÍTICA EXTERIOR, los autores dan la contrarrréplica al ministro de Asuntos Exteriores, el señor Miguel Ángel Moratinos, en Foreign Policy edición española, Agosto-Septiembre de 2009. Para leer la contrarréplica haz click en el siguiente enlace:

http://www.fp-es.org/polemico-diagnostico

The European Council on Foreign Relations does not take collective positions. ECFR publications only represent the views of its individual authors.

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