Turquía, los kurdos y la lucha contra el Estado Islámico

La prioridad diplomática europea debe ser el proceso de paz entre Turquía y los kurdos como requisito esencial para una estrategia exitosa contra el EI

ECFR Alumni · Former Visiting Fellow

Desde el pasado 20 de julio el grupo armado kurdo PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) ha causado al menos 113 bajas entre el personal de seguridad turco y Turquía reconoce haber acabado con más de mil combatientes del PKK. 

La coincidencia entre los ataques aéreos contra objetivos kurdos y la participación de Ankara en las actividades contra ISIS han llevado a muchos a especular que Estados Unidos y sus aliados occidentales han retrasado en su lista de prioridades el proceso de paz, reemplazándolo por una cooperación mayor en seguridad con Turquía y que en el corto plazo lleva aparejado un mejor resultado en la lucha contra el Estado Islámico.

En esta publicación de ECFR, la investigadora Cale Salih argumenta que mientras la cooperación turca es esencial para la coalición contra el Estado Islámico, si no se llega a un proceso de paz entre PKK y Turquía, se corre el riesgo de un futuro conflicto en el norte de Siria. Este debilitaría a los milicianos kurdos de las Unidades de Protección Popular (YPG), uno de los aliados no islámicos más efectivos de la coalición en el norte de Siria y que en la práctica supondría para la coalición una mayor dificultad para coordinar su lucha contra el Estado Islámico.

La autora reclama una mayor atención diplomática europea hacia el proceso de paz entre Turquía y el PKK, un mayor compromiso político con el Partido de la Unión Democrática (PYD, prokurdo) y un apoyo condicional a YPG en las áreas que actualmente se encuentran bajo su control.

Un mayor apoyo al PYD y al YPG debe estar condicionado al cumplimiento de una serie de compromisos como, disuadir al YPG de hacer avances unilaterales en territorios predominantemente no kurdos o la exclusión a los aliados de las fuerzas armadas sirias de la toma de decisiones. Además será necesario evitar cualquier política que suponga el desplazamiento de habitantes locales sunitas y se deberá animar al PYD a establecer instituciones de gobierno inclusivas, con independencia de la afiliación al PYD o pertenecer a la etnia kurda, árabe o cualquier otra local en las áreas bajo su control.