Proteger la opción europea

Europa deberá cambiar sus políticas hacia Rusia si quiere proteger a los países de la vecindad Este

Senior Policy Fellow
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Debido a la crisis sin precedentes que atraviesa la Asociación Oriental europea, la UE deberá desarrollar una nueva estrategia hacia Rusia y el vecindario del Este. Las crecientes tensiones con Rusia, en especial tras el derribo de una aeronave civil malasia, acentúan la vulnerabilidad de Ucrania y los demás países de la Asociación Oriental en áreas como energía y seguridad.

Andrew Wilson, investigador senior de ECFR y editor de esta publicación, afirma que la Unión mantiene “el piloto automático” en sus políticas con respecto a la Asociación Oriental y necesitará “algo más que proteger el statu quo para mantenerla”. Para ello deberá implicarse mediante acciones militares y económicas.

Los cuatro ensayos muestran las vulnerabilidades de los países de la Asociación, para cuya solución será fundamental el papel de la Unión Europea:

  • En Ucrania, el presidente Putin se encuentra inmerso en una “guerra híbrida”, pero no quiere embarcarse en una intervención a gran escala. Andrew Wilson afirma que la Unión debe mantener la presión sobre Rusia mediante las sanciones, y también facilitar ayuda militar no letal y asistencia a Ucrania.
  • El repentino cambio de sentido de Armenia respecto al Acuerdo de Asociación con la UE en favor de una unión aduanera liderada por Rusia ha profundizado su dependencia del país. Richard Giragosian recomienda a la Unión un acercamiento a Armenia que tenga en cuenta sus debilidades.
  • Georgia es vulnerable a la presión rusa en las inversiones, el comercio, la energía y las remesas. Sergi Kapanadze advierte de que “la confianza del gobierno georgiano en que el país es más capaz de hacer frente a la presión rusa que Ucrania es errónea y peligrosa”.
  • Moldavia, que depende del suministro de gas ruso, podría enfrentarse a sanciones mayores contra su sector agrícola y a la expulsión de sus emigrantes en Rusia. Stanislav Secrieru afirma que la UE debería apoyar una mayor cooperación energética entre Moldavia y Rumanía, así como hallar un modo de lidiar con potenciales restricciones comerciales rusas y con posibles intentos de desestabilizar la situación en Transnistria.

En la publicación se ofrecen también tres recomendaciones que la UE deberá adoptar en su nueva estrategia para la región:

  • La UE necesita priorizar la construcción del Estado en los países de la Asociación que carecen de democracia y derechos humanos. La seguridad ha de anteponerse al fortalecimiento de sus economías.
  • Teniendo en cuenta las importantes debilidades de los Estados implicados, la UE necesita ayudar a los países de la Asociación Oriental a gestionar los métodos de presión que Rusia seguirá aplicando.
  • La UE necesita una visión de cómo relacionarse con Rusia en un nuevo marco de seguridad.