Problemas a bordo: apartar la mirada del ‘descarrilamiento’ Turquía-UE

A pesar del voto en el Parlamento Europeo para “congelar” las negociaciones de adhesión de Turquía, la relación UE-Turquía no ha llegado al final

ECFR Alumni · Senior Director for Development

No es tarde para salvar las relaciones UE-Turquía, pese al voto del parlamento europeo

A pesar del voto de hoy en el Parlamento Europeo para “congelar” las negociaciones de adhesión de Turquía, la turbulenta relación UE-Turquía no ha llegado al final del camino, según un nuevo informe de ECFR.

Problemas en las vías: desviar la mirada del ‘descarrilamiento’ Turquía-UE denota que la relación está en crisis tras el intento de golpe de Estado del 15 de julio. Esto se debe en parte a la escalada de la ofensiva de Turquía desde el intento de golpe de estado en julio, pero también se debe a la lenta respuesta al golpe en sí mismo – un fallo para el que no existe una excusa real. Como resultado, no hay vuelta atrás al optimismo romántico de 2005, cuando las negociaciones de adhesión comenzaron.

Pero a Europa no le interesa que Turquía se rinda con Europa, lo que podría exacerbar sus problemas existentes y volverse hacia Rusia. Además, ambas partes son muy interdependientes – respecto a economía, contraterrorismo y migraciones – como para romper lazos completamente.

Los líderes europeos deberían tener esto en mente cuando se reúnan en diciembre – y, por tanto, no deberían acabar formalmente con el proceso de adhesión de Turquía. Este es también el mejor curso de acción para ayuda a insuflar oxígeno a la debilitada democracia de Turquía.

En su lugar, deberían darse pasos para preservar la relación. El mejor modo en el que Europa puede demostrar su buena fe a Turquía a la vez que mantiene sus principios, es ofreciendo a Ankara una unión aduanera mejorada, lo que podría proveer beneficios económicos a Turquía en tándem con objetivos políticos para evitar un mayor deterioro de la democracia turca.

La retórica también importa. El informe considera ‘inaceptable’ que ningún jefe de Estado haya visitado Turquía desde el golpe. Además de cambiar esto, Europa debe comunicarse mejor con la población turca para explicar los motivos de su acción y subrayar que la puerta a ser miembro permanece abierta.

Ankara, por su parte, debe entender que reinstaurar la pena de muerte terminaría con cualquier esperanza de finalmente ser miembro de la UE. Mientras que el presidente Erdogan apoya el paso, muchos de los miembros del gabinete de Turquía que se oponen al cambio de política deben hacer más por pronunciarse contra semejante deterioro de los estándares de derechos humanos en Turquía.

El autor del informe, Asli Aydintasbas, sostiene:

“En lugar de que políticos tanto en Europa como en Turquía se condenen mutuamente para marcar tantos en casa, ambas partes necesitan desarrollar ‘paciencia estratégica’. La historia de Turquía ha sido un flujo y reflujo entre la occidentalización y reacciones nativistas a ella. No es demasiado tarde para salvar esta relación fundamental. Y mejorar la unión aduanera es el paso obvio más práctico que podría ayudar en este sentido”.

Sobre el sistema de migración acordado entre Turquía y la UE, el informe apunta a que probablemente continuará, a pesar de las amenazas del presidente Erdogan de lo contrario. Sin embargo, en 2017, un nuevo tipo de refugiado emergerá previsiblemente, con periodistas, burócratas, kurdos y miembros de la comunidad Gülen buscando refugio en Europa por la persecución en Turquía.