Los eternamente desplazados, crisis de refugiados de Afganistán y lo que significa para Europa

¿Qué ha de hacer Europa para reducir la afluencia de refugiados afganos en sus fronteras?

ECFR Alumni · Editor, China Analysis
Senior Policy Fellow
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En esta nueva publicación de ECFR, “Eternally displaced: Afghanistan’s refugee crisis and what it means for Europe“, se argumenta que los afganos son el segundo grupo más grande que pide asilo en Europa, y sus números van a seguir aumentando. Para frenar la afluencia de refugiados afganos, Europa necesita dirigirse a sus socios asiáticos, y trabajar no sólo con Kabul, sino también con sus vecinos, particularmente China, Pakistán, India e Irán.

2015 ha sido el año más sangriento en Afganistán desde la invasión americana, con los talibanes resurgentes obligando a los civiles huir de sus hogares. La ofensiva de los talibanes este año señala que hay más violencia en el horizonte. El gobierno de Kabul está encontrando dificultades incluso en contar a los que se mueven por sus descontroladas fronteras, y, por descontado, no está siendo capaz de enfrentarse a los traficantes, de acoger a los desplazados internos, o de apoyar a los refugiados que regresan.

Europa tiene la responsabilidad moral de actuar, así como intereses importantes en juego. La crisis de refugiados está creando tensiones dentro de la UE, y Afganistán está sufriendo una fuga de cerebros dramática: un número desproporcionado de los que llegan a Europa son clases medias educadas, que serán vitales para la que el país se pueda reconstruir.

Europa puede ayudar coordinando el regreso de los refugiados a áreas seguras, ayudando a Kabul a desarrollar políticas de migración coherentes, y centrando la ayuda en los desplazados internos para que no se vean obligado a cruzar las fronteras. Será crucial trabajar con otros gobiernos asiáticos para mejorar la situación de los afganos en la región, pues muchos vienen a Europa después de meses o años en Pakistán o Irán, expulsados por el conflicto o por la ausencia de oportunidades en estos países.

Estos países, junto con la India y China, las mayores potencias de la región, tienen un interés significativo en la estabilidad de Afganistán. Pekín en particular puede darle impulso a la economía afgana convirtiéndola en un elemento central de su nueva Ruta de la Seda, y puede mantener la presión a Pakistán para que lleven a los talibanes a la mesa de negociaciones.