La supervivencia del más rico: cómo los oligarcas bloquean las reformas en Ucrania

La presencia de la oligarquía económica en la política ucraniana sigue suponiendo un obtáculo a las reformas

Senior Policy Fellow

La dimisión del primer ministro Arseniy Yatsenyuk y el ascenso de Volodymyr Groisman demuestran el fracaso del proceso reformista en Kiev, y ofrecen a Europa la oportunidad de presionar para promover más cambios de calado, según un nuevo informe de ECFR.

En la nueva publicación de ECFR “Survival of the richest: How oligarchs block reform in Ukraine” el investigador Andrew Wilson argumenta que, aunque Ucrania padece de muchos tipos de corrupción, el peso político de la oligarquía económica constituye el principal obstáculo para las reformas

La riqueza se concentra en pocas manos en Ucrania. Antes de las protestas del Euromaidan en 2013, los activos de los 50 ucranianos más ricos sumaban más del 45% del PIB, casi cinco veces más que en Estados Unidos. La política ucraniana mueve mucho dinero, con gastos de campaña que ascienden a cientos de millones de dólares. Y la propiedad oligárquica de los medios de comunicación refuerza la arraigada influencia de los ricos sobre la democracia ucraniana.

El autor subraya dos ámbitos clave: el judicial y las empresas de propiedad estatal, en los cuales el proceso naciente de “desoligarquización” ha fracasado. Por un lado, el control sobre los tribunales se demuestra con la ausencia de figuras de alto nivel de la era Yanukovych en el banquillo de los acusados. Por otro, las susodichas empresas estatales exprimen los fondos gubernamentales para llenar los bolsillos de los oligarcas, de modo que estos tienen más medios para controlar lo que ocurre en Kiev.

La UE se mantiene como el único aliado plausible de Ucrania, y, como tal, tiene el potencial de ejercer una gran influencia sobre el proceso de reformas. Wilson subraya dos áreas principales en las que deberían centrarse los responsables políticos, más ocupados en desacoplar a los oligarcas del sistema político en lugar de atacar directamente a la oligarquía:

El primer paso debería ser reforzar el empoderamiento de la sociedad civil local. En contra de lo que se ha afirmado en numerosos informes, las elecciones locales de 2015 no fueron una victoria para el lado anti-reforma, y la sociedad civil ucraniana sigue defendiendo con fuerza las reformas. Un modo de llevar a cabo este refuerzo sería fomentar la participación de las ONG ucranianas en el diálogo entre la UE y el Gobierno ucraniano.
La UE y sus Estados Miembros también deberían presionar a los líderes de Ucrania que perpetúan algunas de las peores prácticas del régimen de Yanukovych, y en muchos casos incluso se benefician directamente. Han de investigarse los abusos de los arribistas de los oligarcas colocados en la burocracia estatal, entre otros casos.

Andrew Wilson, autor de “La supervivencia del más rico”, afirma que:

“Los líderes ucranianos hablan sobre reformas, pero buscan cada vez más la establidad.”

“Ucrania necesita amor pero con condicionalidades politicas o terminará como su vecina Moldavia, que se ha tambaleado de crisis política a crisis política lo largo de todo el año 2015, solo que más rápido y con peores resultados.

“Y la UE se encuentra en una posición fuerte para impulsar reformas. Pero Occidente necesita ser más consciente sobre las prioridades y las desventajas. Todo no se puede conseguir de golpe. También se debería reconocer que algunas de las políticas que Occidente respalda son beneficiosas para las fuerzas que se oponen a las reformas desde dentro. Las reformas descentralizadoras, por ejemplo, han hecho que el poder fluya hacia las regiones, donde las fuerzas alineadas con la oligarquía se están encargando de asegurarse sus posiciones.

“La UE y Occidente también deberían evitar depositar todas sus esperanzas en políticos individuales. La decepción que siguió a la Revolución Naranja de 2004 demostró que elegir a los políticos correctos, o lo que en el momento parecen ser políticos correctos, no es suficiente. Ucrania necesita cambios sistémicos, y cambios que se complementen los unos con los otros: transparencia financiera y medios libres; e-gobierno con un uso más extendido de internet.

“Y, sobre todo, Ucrania necesita reformas muy bien planeadas y dirigidas para romper los círculos viciosos que preservan el viejo sistema.”

Accede a la publicación en inglés.