La Política Exterior Europea sobre migración

El acuerdo UE-Turquía sobre migraciones es la culminación de un enfoque europeo insuficiente ante este problema

ECFR Alumni · Former Visiting Fellow
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El nuevo informe de ECFR afirma que el acuerdo UE-Turquía sobre migraciones es la culminación de un enfoque europeo insuficiente ante este problema.

Deals without borders: Europe’s foreign policy on migration”, escrito por la experta Angeliki Dimitriadi, evalúa la respuesta de la política exterior europea a la crisis de refugiados. Examina las tres herramientas diplomáticas más importantes que tiene Europa –acuerdos regionales, cooperación sobre temas de movilidad y acuerdos de readmisión– y determina que debido a la reticencia de los Estados Miembros a la hora de hacer concesiones reales a sus países socios –tales como ofrecer vías de migración legales para sus ciudadanos–, dichas herramientas han fallado en su tarea de enfrentar el problema de los flujos de migración irregulares.

Según esta publicación, el acuerdo UE-Turquía es el resultado de este fracaso, actuando únicamente como solución temporal y cargado de potenciales problemas, incluyendo su muy comentada fragilidad legal y falta de capacidad de implementación. El acuerdo también resalta el cambio en el equilibrio de poder desde la UE hacia sus vecinos inmediatos.

Dimitriadi hace un llamamiento a la UE y sus Estados Miembros para implementar una política exterior más audaz que sea capaz de lidiar de forma efectiva con la migración. Sus recomendaciones incluyen la creación de medios realistas de migración legal para refugiados y migrantes económicos. A corto plazo, esto debilitaría a los traficantes de personas y reduciría la presión en las fronteras exteriores. Además, a largo término, las rutas legales para migrantes económicos también aliviarían parte de la presión sobre regiones donde han tenido lugar importantes flujos de migración interna.

Finalmente, la autora también argumenta que una mayor predisposición para comprometerse significativamente con los países clave fuera de las fronteras de la Unión podría ayudar a poner bajo control la crisis de refugiados. Ya que no existe un planteamiento único y cien por cien satisfactorio para tratar con terceros países, la UE debería poner sobre la mesa un rango más amplio de incentivos, tales como mayores y mejores oportunidades laborales –incluyendo a aquellos menos cualificados.