Un análisis de la cohesión europea y sus desafíos

¿Cuán cohesionada ha estado la UE de cara a los retos que enfrenta?

ECFR Alumni · Head, ECFR Berlin
Senior Policy Fellow

En los últimos años la UE ha sido sacudida por una serie de crisis –la crisis del euro, la invasión rusa de Ucrania, y más recientemente, el riesgo de un Brexit y los flujos de refugiados a través de las fronteras exteriores de la Unión. Ninguno de estos problemas puede ser resuelto unilateralmente. Por tanto, la clave para una respuesta efectiva reside en mantener la cohesión y unidad europeas. Así pues, ¿cuán cohesionada ha estado la UE de cara a los retos que enfrenta?

Un nuevo estudio de ECFR muestra que, quizá sorprendentemente, entre 2007 y 2014, la cohesión entre los Estados miembros de la UE ha mejorado, incluso después de los años de crisis. Este informe demuestra con datos que existe cohesión interna en la UE y ello es una subestimada fuente de fuerza y acción colectiva entre los europeos.

La cohesión ha sido medida según parámetros estructurales e individuales. La cohesión estructural mide los lazos entre los Estados Miembros en ámbitos como los flujos comerciales, participación en políticas comunes o su proximidad geográfica, mientras que la cohesión individual mide el compromiso, experiencias, y perspectivas de los ciudadanos europeos.

Los resultados

El estudio muestra cómo la cohesión entre los Estados Miembros está conducida por un conjunto de diversos indicadores y factores que difieren de un país a otro. El estudio resalta cambios apreciables en los elementos que impulsan la cohesión entre los años 2007 y 2014.

Países del sur de Europa como España, Italia y Portugal estuvieron menos cohesionados dentro de la UE durante el período estudiado debido a la crisis financiera, mientras los países de Europa Central y del Este, como Polonia, la República Checa y Eslovaquia, disfrutaron de un mayor grado de cohesión en el mismo intervalo de tiempo.

Hoy por hoy, a las puertas de un posible “Brexit”, el Reino Unido muestra un perfil notablemente débil en lo referente a cohesión con la UE. Su modesta nota subraya la relativamente baja disposición de los británicos a cooperar a nivel europeo.

Irlanda y Hungría demuestran contar con un perfil de cohesión más diverso. Mientras Irlanda tiene un alto nivel de cohesión en términos de compromiso individual con el proyecto europeo, está menos comprometida estructuralmente con la UE. Hungría, por el contrario, está más comprometida a nivel estructural, pero carece de cohesión individual con la UE y sus valores.

El Monitor de Cohesión de la UE también ilustra cómo la cohesión no tiene un carácter estático sino que está sujeta a constante cambio. Esto permite a los gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos europeos llevar a cabo acciones que contribuyan a fortalecer la cohesión en áreas donde el Monitor de Cohesión de la UE identifica deficiencias significativas.

También disponible la nota metodológica del Monitor de Cohesión de la UE en su versión en español.