La inquietud francesa y el malestar europeo

De todas las principales democracias de la UE, Francia parece hoy una de las más vulnerables al éxito de una extrema derecha que podría sacudir los cimientos de la Quinta República y transformar la política europea

ECFR Alumni · Former Senior Policy Fellow

Francia tiene un gobierno de centro-izquierda muy impopular, una oposición fragmentada en el centro-derecha y un partido de extrema derecha con apoyo creciente cuya astuta líder es popular mucho más allá de su electorado más fiel. El país, que junto a Alemania es uno de principales centros de poder en la política de la Unión, se enfrenta a un creciente malestar económico y político que podría dejarse notar muy pronto en la política europea.

Hoy no hay razones para dudar de que el Frente Nacional confirmará el aumento de su electorado cuando Francia acuda a las elecciones europeas del 25 de mayo, teniendo en cuenta sus buenos resultados en las recientes elecciones locales. La dirección socialista se ha resignado de nuevo a otra derrota, incluso cuando el pánico se extiende entre las filas de cargos para los cuales la política es su modo de vida. En la carrera por convertirse en el partido mejor posicionado en número de eurodiputados y votos compiten la UMP de centro derecha y el Frente Nacional.

Junto al crimen y la inmigración, el Frente Nacional ha puesto a Europa en el centro de su apuesta por redefinir y conquistar el corazón populista de la política francesa, retratando a una UE que abre las puertas a una implacable globalización económica incompatible con el mantenimiento de la economía y el modo de vida franceses. El Frente Nacional quiere sacar a Francia del euro (una postura política que rechaza, por cierto, la mayoría de su electorado) y rechaza la Unión Europea tal y como es hoy, reclamando en su lugar una Unión de naciones europeas que comprenda desde Brest hasta Vladivostok. Ataca con ello a los dos principales partidos (el Parti Socialiste en el poder y la UMP en la oposición), por formar un cártel político de facto sobre Europa y otros asuntos, sin dejar capacidad de decisión al votante y situando al FN como la única oposición verdadera.

Sus ataques hacia ese supuesto consenso no pueden ocultar el hecho de que Marine Le Pen ha logrado con éxito un cambio de imagen radical con el fin de llevar al partido al público general y, así, más cerca del poder. El Frente Nacional es hoy una Medusa política de gesto amable, con sus tentáculos neofascistas y para-nazis bien escondidos bajo un velo de normalidad y proclamando el sentido común como nueva ideología del partido. Hija de su fundador, Jean Marie Le Pen, agitador político y activo octogenario con una gran agudeza intelectual que tiene todo a su favor para ser reelegido como eurodiputado, Marine ha lijado el filo antisemita del discurso político de su padre, haciendo creíble su rechazo al antisemitismo y al racismo por el racismo. Sus ocasionales y virulentos ataques hacia musulmanes en particular e inmigrantes en general chirrían en un país que llevó a la guillotina a su “majestad cristianísima” en 1793 y que persiguió ferozmente a sus sacerdotes católicos conservadores para establecer una república en la que el anticlericalismo y la desconfianza hacia el monoteísmo militante sigue siendo un importante punto de referencia ideológica para muchos dentro de la izquierda progresista.

Europa es solo una herramienta; el verdadero trofeo para Marine Le Pen serán las próximas elecciones presidenciales en 2017, en las que intentará repetir el éxito de su padre en 2002, cuando este logró llegar a la segunda y decisiva ronda. Si esto ocurre, Marine Le Pen estará en posición de lograr un resultado mucho mejor que la quinta parte de los votos que consiguió su padre frente a Jacques Chirac. De todas las principales democracias de la UE, Francia parece hoy una de las más vulnerables al éxito de una extrema derecha que podría sacudir los cimientos de la Quinta República y transformar la política europea.

También puedes leer el artículo publicado originalmente en inglés en el blog de ECFRhttps://ecfr.eu/blog/entry/french_angst_and_european_malaise

Con motivo de la publicación de ECFR, “The Eurosceptic surge and how to respond to it“, publicaremos una serie de posts analizando la situación política en los principales países de la UE de cara a las elecciones europeas, con especial atención al auge de los euroescépticos.