Elecciones en el Reino Unido: brexit está de vuelta

El enfoque de Corbyn en los asuntos domésticos detrás del voto de brexit, en vez de en brexit como tal, puede probar ser la mejor estrategia de la campaña. 

Director, European Power programme
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El enfoque de Corbyn en los asuntos domésticos detrás del voto de brexit, en vez de en brexit como tal, puede probar ser la mejor estrategia de la campaña. 

Después de semanas de campaña política sin apenas una mención a brexit (más allá de las negociaciones que requieren un liderazgo “fuerte y estable”), Theresa May probó con un nuevo rumbo esta semana: el jueves, en un discurso, enmarcó brexit como el desafío que define su generación política, y en el que sólo ella podrá tener éxito. Jeremy Corbyn respondió con su discurso propio sobre la UE, en el que argumentó que ningún acuerdo en las negociaciones de brexit sería un desastre económico para el Reino Unido. Los liberales demócratas reafirmaron su opinión de que Theresa May no podrá negociar un mejor resultado para el Reino Unido que la adhesión a la UE y que el referéndum tendrá que ser revertido. Repentinamente, hemos vuelto a donde estábamos cuando May llamó a las urnas hace dos meses: se siente como una elección sobre una sola cuestión.

¿Cómo hemos podido evolucionar en una semana desde el punto en el que los principales partidos políticos no tenían nada que decir sobre la UE a que todos hablen sobre brexit? La respuesta puede residir en la reacción pública a los planes de política interna de May, que obligaría a algunos votantes mayores a pagar más por su asistencia social, entre otras cosas. Esto fue un regalo para la campaña contra la austeridad del Partido Laborista, y las encuestas han reducido el liderazgo conservador del 19-23% a principios de mayo, a una ventaja del 3-12% ayer, dependiendo del nivel de participación que adopte el encuestador. El intento de Theresa May de volver a centrarse en brexit – considerado como uno de sus puntos más fuertes – es comprensible en este contexto.

Una buena parte del voto a brexit en junio del año pasado estuvo vinculado a la continua desconexión en los últimos 10 años de los gobiernos británicos con la “vida real” y, en particular, con el impacto de las medidas de austeridad. La ahora infame afirmación sobre el autobús de batalla de brexit que al dejar la UE traería 350 millones de libras esterlinas por semana para el Servicio Nacional de Salud (NHS por sus siglas en inglés) era influyente precisamente porque los votantes estaban seriamente preocupados por las presiones crecientes en sus hospitales locales, escuelas y servicios sociales. Alentados por los chivos expiatorios de la UE de los políticos y los medios de comunicación, los votantes estaban dispuestos a arriesgarse a que el abandono del proyecto europeo permitiera al Reino Unido “recuperar el control” y por lo tanto resolver estos problemas.

Un año más tarde y el gobierno de Theresa May ha dado muy pocos detalles sobre lo que exactamente significará brexit, pero la oposición ha tenido éxito al exponer lo que su gobierno “fuerte y estable”, enfocado en la austeridad significaría para estos servicios públicos: tiempos aún más difíciles. Jeremy Corbyn ha enfatizado esto – reconociendo el elemento de protesta en el voto de brexit de 2016 – y por lo tanto ha elegido, generalmente, hacer campaña sobre los asuntos domésticos. Las encuestas de las últimas semanas parecen indicar que pudo haber entendido el mensaje político del voto de brexit con más precisión que May.

Por lo tanto, May – al ver disminuir sus índices – ha intentado apartar la atención de los votantes de los servicios públicos y volver a la perspectiva de un gobierno laborista sin experiencia dirigiendo las negociaciones de brexit con los otros 27 miembros de la UE. Esta semana se mostrará si esta apuesta vale la pena. Sin embargo, si el “temor del proyecto” no era suficiente para la campaña en favor de remain de 2016, podría no ser suficiente para los conservadores en 2017 – o al menos no para que aumenten significativamente su mayoría en la Cámara de los Comunes. Incluso si el Partido Laborista no gana las elecciones, el enfoque de Corbyn en los asuntos que están detrás del voto de brexit, en lugar de en brexit como tal, puede llegar a ser una estrategia ganadora.