Brindando apoyo a las transiciones: la necesidad de un enfoque exhaustivo

El proyecto “Broken Link” sigue dando sus frutos: José Ignacio Torreblanca publica junto a Hélène Michou y Eduard Soler un artículo en la edición de mayo-junio de la revista académica “International Spectator” del IAI (Istituto Affari Internazionale)

Broken Link

El proyecto “Broken Link” sigue dando sus frutos: José Ignacio Torreblanca, junto a Hélène Michou y Eduard Soler, publican un artículo en la edición de mayo-junio de la revista académica “International Spectator” del IAI (Istituto Affari Internazionale).

Con el fin de hilar las conclusiones de una conferencia internacional de ECFR-CIDOB que tuvo lugar en Barcelona hace casi un año, el punto de partida de este artículo es que desde el comienzo de la Primavera Árabe la Unión Europea (UE) ha perdido sucesivas oportunidades para afirmarse como vecino comprometido con los procesos de transición en su vecindad sur. No ha sabido unir sus instrumentos de política exterior, cooperación al desarrollo o política de seguridad con el fin de articular una estrategia coherente hacia los países del norte de África.

El vínculo estrecho entre las demandas socioeconómicas y las reivindicaciones políticas de los pueblos que se levantaron en la primavera del 2011 ofrecieron al mismo tiempo una oportunidad única para que la UE replanteara su política hacía estos países socios. Aunque hubo un cierto mea culpa retórico, las ambiciosas promesas de más dinero, más movilidad, y más mercados (conocidas como las 3M de la revisión de la política de vecindad) no se han cumplido hasta la fecha.

Otra complicación existe a nivel interno en los propios Estados miembros. Es decir, algunos Estados miembros han intentado superar las diversas lógicas y maneras de operar de sus esferas políticas, militares y de cooperación mediante programas multisectoriales y regionales tal y como el Arab Partnership del Reino Unido, el DAPP de Dinamarca, o el programa Masar de la AECID. Pese al mérito de intentar superar estas fisuras internas, ciertos factores estructurales y circunstanciales limitan de por sí el impacto que puedan tener estos programas, tanto para la UE como sus Estados Miembros.

Puedes acceder al artículo y descargarlo en PDF aquí. Más información sobre el contenido del proyecto Broken Link y su consorcio de investigación aquí.